Beit Noam; la violencia domestica en otro enfoque

 

     

beitnoamThe paradigm shift in the approach to domestic violence is manifested by the revolutionary Beit Noam residential center in Israel for the treatment of men who batter.

 El cambio de paradigma en el enfoque de la violencia en el hogar se manifiesta por el revolucionario centro residencial para el tratamiento del hombre domesticamente violento Beit Noam en Israel

While the battering men undergo an intensive four-month residential treatment program at Beit Noam, their wives or partners and children remain in their home, and are not forced to seek shelter outside their communities.

Mientras el Hombre domesticamente violento  cursa un programa terapeutico intensivo de cuatro meses en Beit Noam , sus esposas o parejas permanecen con los niños en el hogar  y no se vean obligadas a buscar refugio fuera de sus comunidades.

In 1997, the Beit Noam Association established the Beit Noam Residential Treatment Center, a hostel for battering men who are in criminal proceedings with the law due to domestic violence, and who were referred for treatment.

En 1997, la Asociación  Beit Noam estableció el Beit Noam Centro de Tratamiento Residencial, un albergue para los hombres domesticamente violentos que están bajo  proceso penal  debido a la violencia en el hogar, y que fueron remitidos para recibir tratamiento.

 Referrals to Beit Noam are mainly by probation officers and social services personnel.

las Referencias a Beit Noam son hechas principalmente por agentes de libertad condicional  y por los trabajadores  sociales

The Beit Noam hostel is designed to provide its residents with a therapeutic and educational structure.

El albergue Noam Beit está diseñado para proveer a sus residentes  estructura terapeutica y educacional.  

The hostel houses 13 residents at any given time, each one for a four- month period, engaged in a therapy process designed to transform their abusive behaviors to non-violent ones.

 El albergue solo hospeda 13 residentes a la vez, cada uno para un período de cuatro meses, participando en un proceso  terapeutico  destinado a transformar sus conductas abusivas a conductas no violentas.

Beit Noam residents are the “hard core” of violent behavior in Israel, representing age groups from 18 to 70.

Los residentes de Beit Noam son un grupo representativo de  la ” poblacion en riesgo” o mas proclive de la conducta violenta en Israel, que esta comprendida en los grupos de edad de 18 a 70 años  

They reflect a cross-section of Israeli society, and cut across the educational and economic spectrum to include all religious and ethnic divides: Jews, Arabs, Orthodox, and non-observing.

 reflejan  una sección transversal de la sociedad israelí, que corta atraves del nivel educativo y económico del espectro para incluir a todas las etnias y religiones; Judios, árabes, ortodoxos, y no religiosos

 The Beit Noam therapeutic rationale is based on:

El fundamento terapeutico de Beit Noam es:

  • Creating a structure that simulates a home atmosphere – The therapeutic work transmits experience in running and participating in equal household rights and obligations.
  • Crear  una estructura que simula el hogar – En la que el trabajo terapéutico transmite experiencia de interaccion domestica en igualdad de derechos y obligaciones. 
  • The household is run cooperatively by the residents, requiring them to share tasks, co-exist with the other residents, and exert mutual effort to resolve conflicts in a non-violent way.
  •  Las tareas domesticas, en el albergue, son llevadas a cabo por los residentes, estos deben repartiser dichas tareas, co-existir con los demás residentes, y ejercer esfuerzo mutuo para resolver los conflictos de una manera no violenta.
  • The therapeutic approach is based on a combination of dynamic and cognitive behavioral techniques.
  •  El acercamiento terapéutico se basa en una combinación de tecnicas cognitivo conductuales y tecnicas de acercamiento dinamico
  • The therapists view violent behavior as a result of emotional blocks, and navigate the residents through a multi-level process that leads to their taking responsibility for their violent actions, understanding the consequences thereof, and creating alternative communication means, ie, assertiveness and honesty.
  •  El terapeuta ve el comportamiento violento como el resultado de bloqueos emocionales y conduce los residentes a traves de un proceso de varios niveles que lleva a que estos tomen responsabilidad de sus actos violentos al entender las consecuencias de los mismos , y  crea medios alternativos de comunicación, es decir, asertividad y honestidad.

An integrated model of ongoing therapy

Un modelo integrado de  terapia en curso

Beit Noam therapy sessions last six hours a day and include group therapy, individual therapy, enrichment, and non-verbal therapies such as art and body image).

 Las sesiones terapeuticas en Beit Noam son de seis horas al día e incluyen terapia de grupo, terapia individual, enriquecimiento, y terapias no verbales, tales como  arte e  imagen corporal.

 The intensity of the process renders the treatment uniquely effective.

La intensidad del proceso hace que el tratamiento resulte particularmente eficaz.

Since Beit Noam opened its doors ten years ago, nearly 1000 men have applied to enter the residential treatment program, of which 400 have completed it.

Desde que Beit Noam abrió sus puertas hace diez años, casi 1.000 hombres han solicitado entrar en el programa de tratamiento residencial, de los cuales 400 lo han completado.

The program’s graduates receive post-residential support and followup treatment through a graduates group that meets on a regular basis.

 Los graduados del programa reciben un tratamiento de seguimiento y soporte post-residencial  a través de reúniones de grupos de graduados periódicas.

 

Since its establishment, Beit Noam has won for seven years in a row (first three years were pilot, financed by the National Security Office) the Welfare Ministry bid for therapeutic hostel treatment for violent men, and is 70% subsidized by the Ministry.

 Desde su creación, Beit Noam ha ganado durante siete años seguidos (durante los tres primeros años fue un programa  piloto, financiado por la Oficina de Seguridad Nacional) el financiamiento que ofrece  la secretaria de asistencia social  para el  tratamiento terapéutico residencial de hombres violentos,  el 70% es subvencionado por la secretaria. 

 

The Israeli National Security Office sponsored a study that showed successful results of graduates maintaining non-violent behavior after Beit Noam treatment, exceeding our expectations.

La oficina de seguridad nacional Israeli patrocinó un estudio que mostró resultados positivos de los graduados en mantener un comportamiento no violento después del tratamiento en Beit Noam , superior a nuestras expectativas.

 Because of its success, Beit Noam has generated local and worldwide interest throughout the professional community.

Debido a su éxito, Beit Noam ha generado interés local y mundial en  la comunidad profesional.

 

 

fuente

http://www.beitnoam.org.il/

Comida, bebida, hombres

Beit Noam es un lugar muy agradable, tiene una amplia cocina en la que cada semana uno de los hombres que habitan el lugar es el encargado de cocinar para todos. Arriba hay habitaciones donde viven tres o cuatro hombres en cada una.

Las reglas y pautas del lugar son fundamentales y detrás de ellas hay fuertes argumentos profesionales. El encargado de la cocina, por ejemplo, reúne el dinero a principios de semana recibiendo de cada uno de los hombres 130 shékels y con eso debe comprar los elementos y cocinar.

El ejercicio de reunir el dinero, de pedírselo a cada uno de los compañeros, enfrenta al paciente a una situación que lo retrotrae a la relación con su mujer. Pero ahora él es el débil, que tiene que pedirle dinero a un hombre cuyas reacciones pueden llegar a ser violentas y amenazantes.

Otra situación con la que se encuentra el encargado de la cocina es, por ejemplo, el servir una comida para todos. Cuando él sirve lo que cocinó y uno de los hombres arroja la comida y le dice “esto que preparaste es una porquería”, también se encuentra ante una situación que conoce muy bien. Sólo que en el pasado no muy lejano él tenía el rol del hombre violento.

Cuando sienten que necesitan un “recreo” les enseñan a salir de la casa y hacer un circuito corto por el campo que la rodea.Si todavía no se tranquilizaron, vuelven a salir, y así una y otra vez, hasta que la serotonina y la adrenalina hacen su trabajo.

Testimonios de quienes salieron de la casa

Son las seis de la tarde. Está por comenzar el taller para quienes ya salieron de la casa. Entre otras parejas llegan Alef de 42 años de edad y Alef (37), su segunda esposa. El hecho violento por el cual Alef llegó a Beit Noam sucedió hace dos años, con su primera esposa. Él admite que nunca creyó que sería capaz de cambiar tanto. “Cuando llegué a esta casa yo era adicto a la cocaína. Hoy en día soy consciente de los límites y los espacios peligrosos, presto mucha atención a mis sentimientos, los analizo y puedo darme cuenta cuando empiezo a sentir enojo. Tuve un padre violento y golpeador. Aquí, en Beit Noam, comprendí que crecí agredido, sin ninguna posibilidad de asimilar la idea de que era atacado y de inmediato respondía atacando. Hoy en día, cuando me siento amenazado y siento el fuego que sube desde adentro mío, lo comprendo, lo detecto”.

Es evidente que la situación de Alef no ha sido fácil, como así tampoco el proceso que atravesó. “Como he llorado dentro de esta casa no lloré nunca en mi vida”, confiesa. “A veces era tan difícil que pensaba que hubiese sido mejor estar en la cárcel y no enfrentarme a lo que había negado toda mi vida”, agrega Alef.

Alef recuerda cuál fue el momento en que empezó a cambiar. “En Beit Noam se hacen cenas especiales todos los viernes. Un viernes durante la cena alguien me atacó, y de inmediato sentí el reflejo de atacarlo de nuevo. Y me dije a mí mismo: cálmate, te hirieron , pero puedes permitirte resultar herido. Me levanté y me fui. En ese instante comprendí que ésos eran mis miedos de la infancia, la mesa de la cena de los viernes, el momento en que recibía más golpes. De pronto entendí que ya no soy ese niño y puedo permitirme que alguien me insulte o me ataque y no es el fin del mundo. A partir de ese momento comenzó el cambio”.

Las lágrimas, el cambio y la liberación

Cuando los hombres salen de Beit Noam y vuelven a sus casas, el tratamiento pasa a abarcar también a la pareja y los hijos.

Otra pareja que concurre al taller es la de J. de 48 años de edad y su esposa, G. de 30. La pareja tiene 4 niños de entre 4 meses a 6 años de edad. Debido a la violencia de J. respecto de G. llegó a Beit Noam, finalizó su tratamiento hace 6 meses y cumple también una condena a trabajos sociales.

J. asiste al taller de ex pacientes y también al taller para padres, en cuyo marco participa una vez por semana en una sesión de terapia a través del arte junto con sus hijos, que fueron testigos de sus actos de violencia.

“Antes me guardaba todo, escondía todo lo que me provoca dolor, tristeza o miedo. Escondía y callaba. Ahora soy capaz de expresar todo lo que siento”, explica J.

J. descirbe el cambio que experimentó al llegar a Beit Noam. “Desde que llegué a esta casa me sentí seguro. Desde el primer momento. Algo dentro mío comenzó a despertar. Recordé cosas mías que me gustaban cuando era niño y recordé la difícil infancia que pasé. Tuve un padre que murió muy joven y una madre que no supo arreglarse con 5 niños pequeños. No sabía qué hacer, entonces se comportaba con violencia. Pero aquí hay buenas energías, hay algo especial en esta casa. Desde el principio sentí que me querían ayudar y me sentí seguro”.

Para la mayoría de los hombres resulta muy difícil aceptar que necesitan un tratamiento, que no son “tan fuertes” como se muestran.

“Toda mi vida tuve puesta una careta con la que le decía al mundo que yo soy el más fuerte y nadie puede conmigo. Pero, de hecho, era el más débil. Al principio me fue difícil hablar, pero lo trabajé con el terapeuta y entendí que aquí no se viene a jugar, y de pronto me dí cuenta que estaba llorando, que las lágrimas caían como por sí solas,y todo se abrió”, recuerda J. “Cuando hablas por primera vez sobre el dolor y sientes el alivio, comprendes que debes seguir adelante”, explica.

El paso por Beit Noam y el tratamiento posterior han cambiado la vida de J. y de toda su familia. “Antes yo era como una especie de máquina. Me preocupaba por la casa y la comida y nada más. Ahora disfruto de mi matrimonio, de mi mujer, de mis hijos. Ni siquiera las deudas me sacan de equilibrio. Antes, si tenía una deuda me enloquecía, perdía el control. Hoy en día lo tomo con calma y pienso que poco a poco saldremos adelante”.

Fuente:

El periódico israelí Yediot Ajaronot