Comportamiento suicida

El suicidio (del latín sui caedere, ‘matar a uno mismo’) , el suicidio es un acto en el cual deliberadamente se quita la propia vida. El comportamiento suicida es cualquier acción intencionada con consecuencias potencialmente mortales, como tomar una sobredosis de fármacos o estrellar un automóvil de forma deliberada.

Causas

Las conductas suicidas pueden acompañar a muchos trastornos emocionales como la depresión, la esquizofrenia y el trastorno bipolar. Más del 90% de todos los suicidios se relacionan con un trastorno emocional u otra enfermedad mental.

Las conductas suicidas a menudo ocurren en respuesta a una situación que la persona ve como abrumadora, tales como:

  • El envejecimiento
  • La muerte de un ser querido
  • La dependencia de las drogas o el alcohol
  • Un trauma emocional
  • Sentimientos de culpa
  • Enfermedades físicas graves
  • El aislamiento social
  • El desempleo o los problemas financieros

La tasa más elevada de suicidio está entre las personas ancianas, pero ha habido un aumento continuo entre adolescentes. Los factores de riesgo para el suicidio en adolescentes abarcan:

  • Acceso a armas de fuego
  • Miembro de la familia que cometió suicidio (casi siempre alguien que compartía un trastorno común del estado anímico)
  • Antecedentes autoagresión deliberada
  • Antecedentes de descuido o maltrato
  • Vivir en comunidades en donde ha habido brotes recientes de suicidio en personas jóvenes
  • Ruptura sentimental

Los intentos de suicidio que no resultan en muerte sobrepasan por mucho a los suicidios consumados. Muchos intentos de suicidio fallidos se llevan a cabo en una forma en que el rescate sea posible. Estos intentos a menudo representan un grito desesperado buscando ayuda.

Los métodos de intento de suicidio pueden ser relativamente no violentos (como envenenamiento o sobredosis) hasta los violentos (como dispararse con un arma). Los hombres tienen mayor probabilidad de escoger métodos violentos, lo cual puede explicar el hecho de que los intentos de suicidio por parte de ellos tengan más propensión a consumarse. Muchos suicidios involucran un arma de fuego, especialmente en los ancianos.

Los parientes de personas que han cometido un intento de suicidio fallido o exitoso, a menudo se culpan o se enojan mucho ya que ven el intento o el acto como una actitud egoísta. Sin embargo, cuando las personas son suicidas, con frecuencia piensan erróneamente que les están haciendo un favor a sus amigos y parientes al irse de este mundo y esta creencia irracional los arrastra a tener este comportamiento.

evolucion historica

La actitud de los hombres ante la muerte no ha sido la misma a través de los tiempos; cuando un hombre de hoy habla de su muerte, piensa que si le fuera dado escogería una muerte súbita, sin dolor, como un leve sueño. El hombre del medioevo se sentiría aterrado de ello, porque como lo expresa el padre de Hamlet, en la famosa obra de Shakespeare, moriría «en la flor del pecado»; por eso el hombre de la edad media prefería un tiempo de arrepentimiento y de balance de sus deudas con Dios y con los hombres, inclusive en las oraciones medievales se rezaba «líbranos Señor de la muerte repentina».

Las antiguas civilizaciones sacralizaron la muerte, la domesticaron, queriendo restarle dramatismo e integrarla en un sistema de ritos y creencias que tenían por objeto convertirla en una etapa más del destino, por ello, rechazaban y condenaban el suicidio: el cuerpo del suicida era castigado, arrastrado por el suelo, y no tenía derecho a ser sepultado en la Iglesia… solo en el caso del soldado vencido que se suicidaba por honor, o de otras formas de suicidio como el duelo.

En sociedades donde la sacralidad era la cosmovisión vigente, es lógico que el comportamiento suicida se rechazara, pues el hombre no tenía permitido modificar su destino, que estaba en las manos de Dios, tampoco se le reconocía al ser humano el derecho de imponer a la sociedad la presencia intempestiva de la muerte por una decisión personal, una sociedad así, no permitía que el individuo la forzara moralmente ni a ella ni a Dios.

El suicidio ha estado ligado a la humanidad y sus costumbres: los mayas, según refiere la historia, veneraban a Ixtab, la diosa del suicidio, y en el Lejano Oriente los japoneses se hacían el harakiri para lavar la deshonra.

Fue a partir del siglo XIX cuando se perdió ese sentido de socialización, inserto en la ritualidad. La sociedad emergente rechazó aquel paradigma medieval. La muerte fue liberada y pasó al dominio privado, el cadáver era velado en la casa, sepultado en familia, y en ese sentido la muerte pasó a depender cada vez más de la voluntad del individuo. De este modo, la sociedad occidental se había desvinculado de la muerte y del suicidio en particular

Síntomas

Signos iniciales:

  • Depresión
  • Conducta impulsiva
  • Nerviosismo
  • Afirmaciones o expresiones de sentimientos de culpa
  • Tensión o ansiedad

Signos críticos:

  • Intentos directos de cometer suicidio
  • Amenazas directas o indirectas de cometer suicidio
  • Regalar pertenencias, intentos de “poner en orden asuntos personales”
  • Cambio de conducta repentino, especialmente de calma después de un período de ansiedad

Signos de peligro en personas jóvenes:

  • Pérdida de interés en actividades que eran previamente placenteras
  • Disminución súbita en el desempeño escolar
  • Cambios inusuales en el sueño o hábitos alimentarios
  • Irritabilidad inusual
  • Retraimiento de los amigos

Tratamiento

Es posible que los adolescentes no busquen ayuda para los pensamientos suicidas por todas las siguientes razones:

  • Creen que nada ayudará
  • Son renuentes a comentarle a alguien que tienen problemas
  • Piensan que buscar ayuda es un signo de debilidad
  • No saben a dónde acudir por ayuda

Las medidas de emergencia pueden ser necesarias después de que una persona haya intentado suicidarse. Pueden requerirse primeros auxilios, RCP o respiración boca a boca.

La hospitalización suele ser necesaria para tratar un intento de suicidio y prevenir futuros intentos. La intervención en salud mental es uno de los aspectos más importantes del tratamiento.

Expectativas (pronóstico)

Todas las amenazas e intentos de suicidio deben tomarse siempre en serio. Cerca de un tercio de las personas que intentan suicidarse repiten el intento dentro de un período de un año y cerca del 10% de aquellos que amenazan o intentan suicidarse finalmente lo logran.

Se debe buscar atención en salud mental inmediatamente. Desestimar el comportamiento de la persona como de llamar la atención puede tener consecuencias devastadoras.

Complicaciones

Las complicaciones varían dependiendo del tipo de intento de suicidio.

Cuándo contactar a un profesional médico

La persona que amenace o intente suicidarse DEBE ser evaluada con rapidez por un profesional de la salud mental. ¡NUNCA IGNORE UNA AMENAZA O INTENTO DE SUICIDIO!

Prevención

Muchas de las personas que intentan suicidarse hablan de ello con anterioridad. Algunas veces, la capacidad de hablar con alguien compasivo, que sepa escuchar sin hacer juicios es suficiente para evitar que la persona cometa suicidio. Por esto, los centros de prevención de suicidio tienen servicios de “línea directa” telefónica. De nuevo, nunca ignore una amenaza o intento de suicidio.

Como en cualquier otro tipo emergencia, es mejor llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos). No deje a la persona sola ni siquiera si ya se ha hecho contacto telefónico con un profesional apropiado.

Fuentes;

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/

http://es.wikipedia.org/