Las mujeres son más sensibles al estrés que los hombres?

Los hombres y las mujeres no experimentan el estrés de la misma forma,el cerebro de las mujeres es más sensible a la acción de una hormona que orquesta la respuesta del organismo ante el estrés, según revela un nuevo estudio realizado en Filadelfia (EE.UU.) y publicado en la revista Molecular Psychiatry. Los hombres, en cambio, pueden adaptar sus neuronas para resistir sus efectos. Para realizar su investigación, los científicos utilizaron ejemplares machos y hembras de ratas de laboratorio, a los cuales expusieron a situaciones de estrés y luego midieron sus niveles de actividad cerebral. De este modo, el equipo liderado por Rita Valentino descubrió que las neuronas de las hembras son más sensibles a las señales moleculares emitidas por una hormona llamada factor de liberación de corticotropina (CRF). Esta hormona, descubierta en los años ochenta, es la encargada de iniciar la respuesta de estrés.
Así, al tener mayor cantidad de receptores de esta sustancia, las neuronas femeninas son más propensas que las masculinas a reaccionar y desencadenar el proceso del estrés. Pese a que el estudio fue realizado en roedores, la neurocientífica Rita Valentino, principal autora del estudio, afirma que permite explicar por qué las mujeres son el doble de propensas a sufrir estrés que los hombres.

Por otra parte,Valentino y sus colegas han descubierto que, cuando sufren estrés crónico, los machos adaptan sus mecanismos cerebrales para enfrentar la tensión de manera más eficiente: reducen el número de receptores de CRF, y por lo tanto se vuelven menos sensibles a la hormona y más resistentes frente a situaciones de presión. En las ratas hembra esto no ocurre.

DIFERENCIAS HOMBRE-MUJER

Es posible que los hombres y las mujeres fueran creados iguales, pero desde luego no somos idénticos, sobretodo en lo referente al estrés. Las mujeres sobreviven mejor que los hombres al estrés del nacimiento. No sólo es más baja la mortalidad infantil femenina que la masculina, sino que además las mujeres suelen vivir más años. Además, las mujeres envejecen con más gracia. Suelen conservar durante más tiempo el uso de las piernas y de las manos, tienen menos canas, menos pérdida de visión y audición, menos pérdida de memoria y mantienen una mayor afluencia de sangre al cerebro. El profesor Karl Pribram, de la Universidad de California en Santa Cruz, está estudiando las diferencias entre el cerebro femenino y el masculino. Ha encontrado datos favorables a la mujer: las mujeres muestran un mayor predominio del hemisferio izquierdo del cerebro. El hemisferio izquierdo es el que dirige el lenguaje, la lógica y las definiciones y por eso las niñas empiezan a hablar antes. También son capaces de afrontar el estrés de un modo más lógico y verbal que los chicos. Dado que las mujeres tienen una mayor proporción de grasa con respecto al músculo que los hombres, tienen una mejor protección contra el frío, flotan mejor en el agua y liberan más lentamente la energía. Esto ayuda a las mujeres a resistir los períodos largos de estrés, ya que el estrés tiende a contraer los vasos sanguíneos superficiales que dan calor a las manos y a los pies; el estrés tiende a aumentar la sudación, cosa que enfría el cuerpo; y el estrés tiende a reducir el apetito, lo cual hace necesario tener una fuente alternativa de energía. Las investigaciones muestran también una diferencia varón/mujer en el control de la agresividad. A partir de los dieciocho meses de edad, las niñas parecen adquirir mayor control sobre las rabietas que los niños. Esta es otra razón por la que cabe esperar que las mujeres desarrollen mejores estrategias verbales para afrontar el estrés que los hombres, menos capaces de controlarse. Las mujeres que padecen estrés durante largo tiempo están expuestas a un doble peligro: por una parte, corren el riesgo de mostrar todos los síntomas habituales del estrés y por otra parte, corren el riesgo de sufrir otros trastornos, atribuibles al estrés, tales como la infertilidad, la tensión premenstrual y la neurosis de ansiedad.

CAUSAS Y EFECTOS DEL ESTRES

El estrés puede derivar de algo que ocurre a nuestro alrededor o de lo que ocurre en nuestro interior. Puede derivar de un problema laboral, de una crisis familiar o de un ataque de ansiedad o inseguridad. Puede ser intermitente, pasajero o crónico. El efecto principal del estrés es la movilización del sistema “lucha, huida o miedo” del cuerpo. Pero supongamos que – como ocurre tan a menudo en la vida moderna – el estrés que sufre una persona no requiere ningún tipo de acción. Supongamos, por ejemplo, que una persona acude a una cita importante y se ve atrapada en un embotellamiento. No hay movimiento, no hay escapatoria, no hay acción. En esa situación, sería más útil la relajación que los cambios bioquímicos y psíquicos a que da lugar el sistema de lucha, huida o miedo.

Si el estrés es breve no suele haber problemas, porque después el cuerpo tendrá tiempo de descansar. Esto es lo que ocurre cuando el estrés forma parte de un juego, un deporte o incluso una relación sentimental. La sensación de euforia que se experimenta en estos casos es el “estrés positivo”, es decir, el que nace de actividades estimulantes que se pueden abandonar a voluntad. Pero si el estrés es prolongado y escapa al control del sujeto, el cuerpo no podrá descansar. Los efectos de este “estrés negativo” pueden empezar a aparecer.

Algunos síntomas de estrés son:

Dolores de cabeza
Dificultad en la deglución (espasmos esofágicos)
Acidez
Naúseas
Mareos
Dolores en el pecho, en la espalda, en el cuello
Micciones frecuentes
Disminución de la memoria
Espasmos gástricos
Sudores fríos
Fatiga crónica
Crisis de angustia
Insomnio
Estreñimiento
Diarrea

CÓMO SE MANIFIESTA EL ESTRÉS EN LA MUJER

Las mujeres que padecen estrés durante largo tiempo están expuestas a un doble peligro: el riesgo de mostrar todos los síntomas habituales del estrés y por otra parte el riesgo de sufrir otros trastornos atribuibles al estrés en la mujer como la infertilidad, la tensión premenstrual y las neurosis de ansiedad.

La mujer desea alcanzar éxitos a nivel profesional y esto implica un alto nivel de exigencia. Mantenerse en esa situación de forma permanente genera estrés. A la mujer actual le preocupa su porvenir, en ocasiones le desconcierta el presente, y ello produce irritabilidad, ansiedad, estados depresivos, problemas a la hora de conciliar el sueño, pérdida de interés en las relaciones sexuales, disminución del apetito. Empieza de forma <inofensiva> con tensiones, debilidad general, pero con el transcurso del tiempo se manifiestan lesiones y estados depresivos graves.

La mujer se ve sometida a un estrés psíquico cuando trabaja y se le presiona para que vuelva al hogar para cuidar de la familia o atienda a los padres enfermos, el cuidado de un hijo pequeño o disminuido.

Las investigaciones muestran que las mujeres desarrollan mayor control y mejores estrategias verbales para afrontar el estrés que los hombres. Aún así la mujer estresada tiene dificultades para tomar decisiones, la preocupación por los problemas le impide pensar con claridad. Esta situación genera un círculo vicioso. El estrés provoca indecisión, la indecisión provoca desconfianza en uno mismo. La desconfianza aumenta la alteración emocional. Esto conduce a una mayor indecisión y causa más estrés. Para eliminar el estrés podemos practicar técnicas de control, llevar una dieta sana, hacer ejercicio con regularidad, tener aficiones fuera del trabajo y practicar técnicas de relajación. Aprender técnicas asertivas cuando existan problemas de comunicación. Si el volumen de trabajo es notable, conviene aprender técnicas de gestión del tiempo, delegar una parte o reorganizarlo.

Aprender a reconocer y controlar el estrés es una habilidad esencial en la vida.

Mujer para evitar el estrés reserva un tiempo para ti. Una persona relajada, descansada y serena, estará más cerca de la salud y del bienestar personal.


fuentes

http://www.muyinteresante.es/

http://espaciobert.spaces.live.com/